El gobierno de Estados Unidos suspendió temporalmente una millonaria venta de armas a Taiwán, argumentando que necesita priorizar sus reservas de municiones debido al conflicto relacionado con Irán.
La decisión fue confirmada por autoridades estadounidenses, quienes señalaron que el país busca garantizar suficientes misiles e interceptores para sus propias operaciones militares antes de continuar abasteciendo a aliados internacionales.
La medida ha generado preocupación en Taiwán, ya que Estados Unidos es su principal proveedor de armamento frente a las crecientes tensiones con China.
Analistas consideran que esta pausa podría impactar el equilibrio geopolítico en Asia y aumentar la incertidumbre sobre el respaldo militar estadounidense en la región.